...pero yo creía que era dato.
Antonella la nena que se creía que me estaba cuidando. Me la crucé en la calle pero ni me mira, solamente la hermanita me saludó un par de veces. Yo ya no quiero saludar más a nadie, le contesté como tajante la última vez, se quedó mirándome con cara de qué bicho le picó. Porque no sé qué les hacen. Pero sus hermanos mayores no me miraban al pasar a mi lado, Antonella ponía cara de borrica me soplan acá, se enojaba y empacaba y seguía caminando, el hermano se hacía el invisible, la mamá se abochornaba, se llevaba la mano a la cara pero tampoco saludaba.








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